UBA: EL CONSEJO SUPERIOR APROBÓ UN PRESUPUESTO DE AJUSTE

CON 19 VOTOS A FAVOR, 5 EN CONTRA Y 4 ABSTENCIONES.

EL PRESUPUESTO QUE VOTARON LOS DECANOS RADICAL-MACRISTAS Y LA MAYORÍA DE LOS PERONISTAS SIGNIFICA, LISA Y LLANAMENTE UN RECORTE PARA LA UNIVERSIDAD.

No hay otra forma de leer un aumento del 30% frente a una inflación interanual que ya supera el 50%. Las autoridades edulcoran esta realidad señalando que lo que importa es el presupuesto de gastos de funcionamiento porque el presupuesto de sueldos (el 90% del total) depende de las paritarias docentes y no docentes. Es una impostura, ya que ni Barbieri ni los decanos mueven un dedo para evitar que se impongan las paritarias a la baja de Macri-Finocchiaro, e incluso rechazaron que se trate nuestro proyecto en apoyo a la huelga docente.

Por otra parte, el aumento del 44% de los gastos de funcionamiento no significa ningún tipo de alivio para la situación crítica que está atravesando la UBA. Por ejemplo, el presupuesto asignado para la beca Sarmiento es de $55 millones, lo que equivale a 1.500 becas de $3.000 sobre un universo de 300.000 estudiantes, cuando la miseria creciente está llevando a cada vez más estudiantes a abandonar la universidad por el gasto que significa o por la necesidad de trabajar. El presupuesto para obras, medido en dólares, se redujo en un año de 7,5 a 4,5 millones. Ni hablemos de la promesa del nuevo Hospital de Clínicas, la renta para los docentes ad honorem o el boleto educativo, que están completamente ausentes en el presupuesto. Tampoco hay presupuesto para el Protocolo contra la Violencia de Género.

El consejero de la UJS-PO votó en contra, mientras que los decanos K Reboreda, Morgade y los dos consejeros que tienen se abstuvieron.

Los cuatro consejeros estudiantiles de Nuevo Espacio-Franja Morada votaron en contra del presupuesto. Sin embargo, son los consejeros que votaron a Barbieri como rector y apoyaron todos los ataques de su gestión a estudiantes y docentes. Se trata de una maniobra para recomponer su imagen ante el estudiantado, sobre todo en la Facultad de Medicina, donde el presupuesto aprobado por su propio decano equivale a une inversión de $500 por estudiante.

En el debate, el ex decano de Económicas Giusti –convertido en un talibán del macrismo- interpeló a los consejeros de Nuevo Espacio “explicando” que el problema de Medicina no es presupuestario, sino “de otra índole” y que debían ver “lo que ocurre en las facultades de Medicina del resto del país”. ¿Qué quiere decir Giusti? En la mayoría de ellas existen exámenes o cursos de ingreso eliminatorios. Lo que quiere decir Giusti es que el presupuesto aprobado es incompatible con el ingreso irrestricto. Es un rumor a voces que las camarillas mantienen en agenda la posibilidad de establecer un examen de ingreso en Medicina de la UBA.

Por su parte, los trabajadores no docentes de Sociales denunciaron que el presupuesto es una farsa, en la medida en que la Secretaria de Hacienda del rectorado se reserva el derecho de girar o no los fondos a las facultades de acuerdo a sus necesidades políticas. Así es como al día de hoy, Sociales recibió solo un 60% del presupuesto 2018, lo que está llevando a la facultad al desquicio ante la absoluta pasividad de la decana kirchnerista Mera, que en la sesión solo abrió la boca para atacar a los trabajadores y, sin sonrojarse, votó a favor del presupuesto.

Con todo al Congreso Extraordinario de la FUBA

La votación del presupuesto dejo en evidencia la complicidad de todos los decanos con el ajuste de Macri y el FMI. La conclusión es sencilla: los estudiantes tenemos que tomar en nuestras manos la defensa de la universidad pública y de nuestro derecho a estudiar. El seguidismo a algún sector de las autoridades nos lleva a la derrota. Discutir está cuestión y establecer un programa y un plan de lucha es la gran tarea que le cabe al Congreso Extraordinario que convocará la FUBA para fines de abril

Por Juan Winograd

 

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