DEMOCRACIAS PARA RICOS? por Fernando Dasencic

Comente hace unos días con mi hermano un artículo de Agustín Squella, reconocido catedrático chileno, titulado Plutofilia y Aporofobia.
Para ello se refiere Squella a Adam Smith, padre de la economía clásica y figura principal del liberalismo del siglo XVIII, autor de *La riqueza de las naciones*, pero también de un libro del que proviene la siguiente mención: la disposición a admirar y casi idolatrar a los ricos y poderosos, y a despreciar o como mínimo ignorar a las personas pobres y de modesta condición, es al mismo tiempo la más extendida causa de corrupción de nuestros sentimientos morales. Esta mención proviene de un libro bastante menos leído por liberales y neoliberales del siglo actual, se trata de la *Teoría de los sentimientos morales*
Escribe Agustín Squella sobre el mismo *es un libro hermoso, inspirador, clásico, y revisarlo permite apreciar lo poco que su autor tiene que ver con la actual glorificación del dinero, la avidez financiera, la confusión entre virtud y riqueza, la ansiedad por adquirir, la identidad como consumo, la nueva Navidad del Cyber Day, las apetencias puestas antes que las necesidades, los bajos salarios “compensados” con un endeudamiento ilimitado, y la maliciosa creencia de que la búsqueda del beneficio propio es el único camino para conseguir el bienestar de todos.*
Define entonces Squella la Plutofilia como la admiración y casi idolatría por los ricos y poderosos. La Aporofobia o rechazo hacia los pobres, ya la conocemos desde su invención hace algunos años por la catedrática española Adela Cortina.
Veremos que lo planteado anteriormente no solo tiene que ver con una apreciación de catedráticos, está presente en la política que llevan adelante los gobiernos neoliberales , los cuales participan de la idea que las acciones individuales y el beneficio propio son la solución a los problemas colectivos.
Si analizamos el accionar de estos paises, veremos que tienen un rasero distinto para tratar temas como el crecimiento, desarrollo, el respeto a los derechos humanos o el terrorismo, según sea el país de que se trate, se comercie con él o sea este un país del llamado primer mundo.
Por ejemplo, los paises el grupo de Lima consideran a Cuba y Venezuela como paises terroristas, sin embargo nada dicen ante el terrorismo de Israel en contra de los paises árabes.
Los mismos Cuba y Venezuela son permanentemente acusadas de violación a los DD.HH., sin embargo nada se dice de China u otros paises asiáticos con los cuales se comercia.
Tampoco se dice nada de una monarquía sangrienta como Arabia Saudita, en la cual se condena a muerte por el solo hecho de manifestarse en contra del régimen, como sucedió esta semana.
En el orden interno los gobiernos neoliberales cuentan con un equipo formado por los medios adictos que son la inmensa mayoría, con periodistas pagados y un grupo de serviles en las redes sociales.
La realidad se puede manejar a su antojo, la inflación está bajando, se crean puestos de trabajo y los jubilados no han perdido poder adquisitivo. Si alguien plantea lo contrario, siempre está abierta la posibilidad de montar una denuncia que cuenta con la complicidad de jueces y fiscales corruptos.
La representación que entrega la ciudadanía a sus mandatarios en estos gobiernos neoliberales es recibida formalmente por estos, sin que ello signifique garantía de cumplimiento.
Saque Ud. sus propias conclusiones, si estos gobiernos son realmente democráticos o solo gobiernos de ricos para ricos, y los pobres, no revisten ninguna importancia.
Hasta la próxima semana.

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