Poesía de Jane Hirshfield

Coge el agotado corazón como un guijarro
y arrójalo lejos.

Ya no queda nada.
Ya la última onda se extingue
en la maleza.

Al volver a casa, corta zanahorias, cebollas, apio.
Dóralos en aceite antes de añadir
lentejas, agua y hierbas.

Añade luego castañas asadas, un poco de pimienta, sal.
Por último, queso de cabra y perejil. Come.

Puedes hacerlo, creéme, es legítimo.
Vuelve a empezar de nuevo la historia de tu vida.

Compartir en redes sociales