SOBRE DESCALIFICACIONES Y DEMÁS por Fernando Dasencic

A medida que se acercan las PASO de Agosto y las elecciones de Octubre,
comienzan a verse con mayor asiduidad las descalificaciones a los distintos
conglomerados políticos, sobre todo a los progresistas.
Una descalificación que nunca falla es motejar al adversario con la conocida
cantinela de marxista y/o comunista. La gran mayoría que trata a sus
adversarios de marxistas, ni siquiera conocen por oídas a Carlos Marx y
muchos creen que los marxistas son los nacidos en Marzo.
En relación a la etiqueta de comunista, esta misma mayoría piensa que se
encuentra ante un gourmet que prefiere en su dieta a los bebes, niñitos o
guaguas según sea el lugar geográfico de donde procedan.
Entre quienes se presentan con mayor regularidad estos apelativos, están los
que tocan con su accionar los intereses de las clases dominantes y se
interesan por mejorar la calidad de vida de los más desposeídos. Entre ellos
los candidatos de múltiples partidos que no profesan la ideología marxista.
Por otra parte, los acusados de marxistas y/o comunistas tienen distintas
maneras de reaccionar.
Algunos inmediatamente desmienten cualquier ligazón con estas ideologías,
declaran su adscripción a los ideales formales de la democracia como si
fueran alumnos pillados en falta y se convierten en exegetas de la ideología
que sustenta la democracia neoliberal.
Otros, sin embargo, valoran la participación de marxistas, comunistas,
racionalistas y cristianos, en la emancipación de pueblos sometidos por
décadas a los manejos e intereses de la derecha y el imperialismo. Asimismo
están dispuestos a construir frentes amplios donde tengan cabida todo el
espectro político sin exclusiones de ningún tipo, menos ideológicas.

Un ejemplo de aquello fue el gobierno de Salvador Allende, quien siendo
marxista logró aglutinar en la Unidad Popular a la casi totalidad de partidos y
movimientos progresistas de Chile. No hubiera sido posible la transformación
de la sociedad sin el concurso de todos.
No se habría nacionalizado el cobre, fecha de la cual se cumplieron este 11
de Julio 48 años, que pese a la cruenta dictadura de Pinochet no pudo ser
desnacionalizado.
Podríamos mostrar del Allende marxista, toda una serie de actos de dignidad
en favor de los pobres, de los niños, mujeres, jóvenes, trabajadores de la
ciudad y el campo, asimismo su irrenunciable defensa de la
autodeterminación de los pueblos y de la unidad latinoamericana.
En estos días vuelve a recrudecer el ataque contra la unidad de América
Latina y la autodeterminación de sus pueblos, lamentamos que algunos de
los propios gobiernos sean quienes la alientan.
Los mandatarios de los países gobernados por la derecha neoliberal son los
principales artífices, junto con EE.UU, de la debacle en que se encuentran
nuestros pueblos, sumidos en la miseria no solo económica sino de su
dignidad como naciones libres por más de 200 años.
Ya no trata solo de la falaz e inmisericorde campaña contra Venezuela, ni de
los ataques en contra de Cuba, Bolivia, Nicaragua, o la más velada contra
México. Se trata lisa y llanamente de pasar una aplanadora en todo lo que
sea izquierda o progresismo e instalar la ideología neoliberal en nuestro
continente.
No importa si son marxistas, comunistas, racionalistas o cristianos lo que
importa es la dominación de nuestros pueblos.
Primero llevaron a los comunistas, yo no proteste porque no era
comunista…….
Cuando me llevaron a mí, ya no había quien protestara.

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