ELECCIONES Y PUEBLO por Fernando Dasencic

Ya tenemos los resultados de las PASO, cifras profusamente difundidas por
los distintos medios de comunicación, por lo cual no insistiremos en los
guarismos puros y duros, los que arrojan afortunadamente una inmensa
mayoría opuesta al oficialismo.
Nuevamente debo recurrir al cientista político chileno Genaro Arriagada,
quien ante las justas electorales comentaba: las elecciones no se pierden ni
se ganan, se explican.
Los otros actores que deberán explicar junto al gobierno su relato y
resultados son, en primer lugar, los medios concentrados oficialistas, luego
las encuestadoras que fomentaron el relato triunfalista del gobierno, con
cifras solo existentes en su afán de manipular a la opinión pública.
Circulan con profusión las más disparatadas explicaciones para la
contundente derrota del neoliberalismo macrista. Desde los que, como el
tránsfuga candidato oficialista a la vice presidencia, lo atribuyen a una
rebelión de la llamada clase media, hasta los que en forma igualmente liviana
lo plantean como el argentino deseo de comer asado y ver futbol los fines de
semana.
La realidad concreta está en las cifras de pobres e indigentes que, no solo
dejaron de comer asado sino de comer lisa y llanamente. En los cientos de
miles de cesantes, mujeres y hombres que fueron maltratados y en los miles
de adultos mayores a los cuales se los golpeó, tanto económicamente como
en su dignidad de ciudadanos.
No obstante lo dicho, los medios de comunicación adictos al régimen insisten
en hacer recaer la situación general del país, en quienes fueron los limpios
ganadores de la contienda electoral, exculpando al gobierno y su política de
lo que pudiera suceder hasta la elección de Octubre.

A pesar que quienes gobiernan son Macri y sus aliados, y son ellos los que
deben hacerlo hasta el final; insisten con majadería que la coalición ganadora
Frente de Todos debe hacer Actos de Fe ante los organismos crediticios
internacionales, con los cuales el país se encuentra endeudado hasta la
obscenidad.
Ninguno de los dirigentes del Frente de Todos tiene responsabilidad si sube
el dólar y las tasas de interés, bajan los bonos o las acciones del país,
tampoco de los exabruptos del mercado que no es más que una entelequia
creada por y para favorecer a los dueños del poder. Quien debe hacerse
cargo de esta hecatombe es el gobierno macrista hasta el dia del término de
su mandato.
La coalición ganadora debe tener como principal preocupación, incluir a la
mayoría del pueblo en el modelo de país que ha sido la razón de su victoria.
El triunfo contundente no es motivo, como dijeran sus dirigentes, ni para más
grieta ni para ningún tipo de venganza, sino construir una herramienta
virtuosa para el crecimiento y desarrollo con justicia y equidad.
El camino será largo y pleno de obstáculos, no obstante aquello, las primeras
medidas algunas ya explicitadas, deberán cumplirse en el corto plazo para
evitar el desencanto, la desesperanza de una ciudadanía ya suficientemente
golpeada.
El acompañamiento del pueblo será vital para conseguir los objetivos
propuestos, no hacerlo significa actuar como lo ha hecho Macri y su banda y
recibir el mismo castigo ciudadano.

Hasta la próxima.

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