ESTA NOCHE de Roberto Vera

Canta la soledad
en el subterfugio de los recuerdos infantiles.
Infinito amor.

Cataclismo de la esperanza
es este ir y venir de la noche.

Sumisas golondrinas a veces,
veloces peces otras.
Y el canto, el canto resignado del zorzal
que anuncia la inminencia de la mañana.

Paseo por tu rostro
plagado de luz.
Mastico tu sonrisa
en el aire de la habitación,
cuando te acercas
llameante a mi pecho.

Pero no estás,
no está tu verdadera piel,
tu perfume de magnolia,
tu diente de azúcar,
tu sonrisa angelical.

El caparazón de la tortuga
estira el paraguas de la noche,
pero no te encuentro.

Muy al margen de todo,
la emoción de las fotografías
me consuela.
Y veo tus pezones,
tu cadera y tus ojos
llenos de rocío.

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