FUEGOS INTERNOS

Fue el boca en boca, las compartidas de Facebook y las reenviadas por WhatsApp. Fueron los críticos que vieron lo mejor de nosotros, los comunicadores que nos permitieron llegar a otros públicos, fue el apoyo de los que conocen el campo, como Leonardo Gorbacz, que se emocionó con Los Fuegos Internos y dijo: “no se la pierdan”. O los Orgullo Loco Buenos Aires que la recomendaron y nos invitaron a la primera asamblea de mentalidades diversas. Fueron Daniel, Miguel, Juan Carlos y Germán o Jorge, Mónica y tantos otros participantes de El Cisne del arte, que nos enseñaron que tienen mucho para decir y que el arte es una vía potente para poner en agenda los temas de la salud mental.
La película como proceso y producto podrá ser apreciada y valorada por cada une y esa conexión singular es en definitiva la que más nos conmueve, sea que guste o no, llegar a las personas con algo de lo hecho durante tanto tiempo y entre tantos. Nos llovieron comentarios después de las proyecciones, en la página, en el mail y por wasap. Los atesoramos porque en cada comentario hay un análisis y una propuesta, una motivación para seguir también.
Es cierto que estrenamos (¡pero qué felices estamos!) en lo que se considera plena “temporada baja” y que es una película documental de realizadores no conocidos, así y todo no nos fue nada mal en números. Pudimos apreciar la repercusión gracias a que el INCAA envía los resultados de audiencia a un sitio de estadísticas. Así es que pudimos ver que:
Estrenamos el 12 de diciembre en la sala 3 del cine Gaumont a las 19.45, horario que mantuvimos durante la primera semana. Tuvimos 673 espectadores y fuimos la película nacional más vista con una sola pantalla, en un promedio de 96 personas por función. Para poder hacerse una idea, Tierra Arrasada (Recomendamos de paso) cortó 2.580 tickets en diez pantallas, es decir un promedio de 258 personas por pantalla, o 37 personas por función; mientras que La sabiduría, película protagonizada por Sofía Gala, quedó segunda con un promedio de 74 espectadores por pantalla, es decir 11 espectadores por función. Decimos más, aquella misma semana la película más vista fue Maléfica: la dueña del mal, que cortó 43.449 tickets en 188 pantallas, unos 231 espectadores por pantalla, o 33 espectadores en cada proyección.
Quedamos una semana más en cartelera, pasamos a la sala 2 a las 14.10 hs. y aunque nuestra primera función fue con las puertas del cine cerradas por protestas en el Congreso por la Ley de Emergencia Social, en sólo cuatro días -por los feriados de Navidad-, cortamos 158 entradas y quedamos segundos entre las películas más vistas del cine Gaumont, con un promedio de 40 espectadores por función.
Una de las chicas que corta los boletos dijo que el de las dos de la tarde era el horario más difícil y se mostró sorprendida por la cantidad de espectadores. Pensaba que la respuesta del público le daría a la película una semana más de exhibición y contó un secreto: “nosotros escuchamos a la gente quejarse si lo que vio no le gustó, algunos dicen que tiraron la plata o que es un bodrio, y acá se nota que salen emocionados”.
Seguimos en cartelera cuatro días más, otra semana corta -por los feriados de fin de año-, y con el horario de las 14:10 hs. Todavía no tenemos los números pero sabemos que estuvieron ahí, acompañándonos, atizando el fuego, y por eso podemos decir que las llamas están bien altas para lo que viene en este 2020.
Agendamos todos y cada uno de los lugares que nos pidieron ver la película y allí iremos. Queremos que la peli se vea en el cine y así llegar a nuevos públicos y territorios. De modo que ya tenemos desafíos 2020: ¡próximamente, en las mejores salas del país

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